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Vulvita

Compresas de tela ecológica

À propos du projet

¡Hola, hermoses!

Me llamo Bea y soy la mamá de Vulvita, una marca de compresas de tela fabricadas a mano y con todo corazón por mi misma en Cambrils, Tarragona.  El objetivo es lanzar una linea de compresas hechas con materiales de alta calidad, todos ellos con la certificación GOTS o/y OEKO-TEX.

(https://www.oeko-tex.com/es/business/certifications_and_services/ots_100/ots_100_start.xhtml y https://www.global-standard.org/es/)

La idea de coser compresas surgió de una necesidad propia: necesitaba un producto para aquellos días en los que no quería que hubiera nada en mi vagina. Quería poder sangrar libremente, permitir que todo lo que tenía que salir, saliera.

Al principio cosía compresas como podía, usando toallas y camisetas viejas y modificando los patrones según me resultaban más o menos cómodos. En seguida me dí cuenta de que había pocos lugares donde encontrar compresas y comprarlas, y como algunas amigas querían probarlas... me puse a ello. Compré una tela de algodón bonito y toallas nuevas. ¡Salieron preciosas! Estaba orgullosa.

Entonces una de mis amigas me dijo que a veces se le calaba la compresa, la sangre llegaba a la braguita y era incómodo andar preocupándose de no llegara a los pantalones. A mi ni se me había pasado por la cabeza...resulta que mi volumen de sangrado era menor y nunca había tenido que preocuparme de eso. Entonces encontré el PUL, un material impermeable pero a la vez transpirable, para que tu vulva pueda respirar mientras usas la compresa. Las siguiente compresas ya tenían la forma, los colores y los materiales necesarios para ser cómodas, funcionales, y encima superbonitas!
Luego surgió otro dilema: las telas de algodón eran preciosas, supercoloridas, pero claro, ¡estaban llenas de químicos, en mi vulva! Busqué qué opciones tenía, pero eran todas bastante caras, así que por un tiempo compré aquellas telas que, aunque no tuvieran un certificado, decían tener los mínimos químicos posibles. Y así seguí así hasta ahora, en que espero lanzar -¡con vuestra ayuda!- una linea de compresas totalmente ECO y certificada.

 

¿Por qué usar compresas de tela?

¡Hay varias razones!

“NO QUIERO NADA EN MI VAGINA”

Es posible que uses tu copa menstrual, estés supercontenta con ella y no veas la necesidad de usar una compresa. De hecho, ¡yo estuve en ese punto durante años! Hasta que un día, durante el primer día de menstruación, me dí cuenta de que me costaba colocarme la copa menstrual: sentía que quería dejar mi vagina tranquila, sin nada dentro, para que la sangre pudiera correr libremente ysalir de mi organismo cuando tuviera que salir. ¿Sabes cuando sientes que no quieres introducir nada en tu vagina, que sólo quieres que la sangre salga de tu cuerpo? Ahí es cuando la compresa entra en tu vida (¡y no en tu cuerpo!). 

 

“SANGRO POCO”

Aunque uses la copa menstrual y estés feliz con ella, es posible que durante los últimos días de la menstruación sientas que, al no sangrar tanto, no necesitas usar la copa. Es aquí cuando puedes probar la compresa de día, o el salvaslip. También puedes usar la compresa de noche, más absorbente y grande, si no te apetece dormir con la copa puesta (que quede claro que sí se puede dormir con la copa, ¡no pasa nada!).

 

YA NO MENSTRÚO”

Aunque ya no menstruas, sigues usando salvaslips para proteger tu braguita del fluyo vaginal y quizá de alguna que otra pérdida de orina. Pues perfecto: qué te parece probar con los salvaslips de tela, más cómodos y sobre todo más ecológicos?

 

“USO COMPRESAS DESECHABLES”

Si usas compresa desechables, quizá los siguientes datos te llevaran a hacer “el cambio”:

1- Las compresas desechables contaminan el medio ambiente. Hagamos un cálculo rápido: 4 compresas al día / 4 días de menstruación / 12 meses al año / 30 años: 5.760 compresas a la basura por cada mujer. Y en España somos unos 15 millones de mujeres menstruando. El resultado es abrumador: ochenta y seis mil cuatrocientos millones de compresas a la basura.

2- Generalmente las compresa desechables están fabricadas con materiales de baja calidad: celulosa, algodón blanqueado, poliester, rayon... Cada marca tiene sus variantes. Y encima, la composición de las compresas no suele estar indicada en el embalaje, así que no sabes qué compras.

3- Usando compresas desechables formas parte de un sistema de usar y tirar que no es sostenible.

4- Cuando compras compresas de tela de producción local, puedes ver a la persona que las hace, conocer su historia, asegurarte de sus condiciones laborales. No es una gran empresa con trabajadoras anónimas. 

 

¿Cómo usarlas?

Las colocas en la braguita, ajustándolas con las alitas, las usas hasta que notes que no absorven más sangre, entonces las dejas en remojo en agua fria (si estas fuera de casa las puedes meter en una bolsita hermética de plástico) y cuando la sangre haya pasado al agua (ese agua es un potente fertilizador, entrégalo a las plantas!), las puedes lavar a mano o meterlas en la lavadora (sin suavizante!). Las secas (idealmente al sol) y las vuelves a usar! Fácil, cómodas, higiénicas y sostenibles!

 

 

¡¡ELIJE TU ESTAMPADO!!

 

Color crudo

Estampado 1: pajaritos

Estampado 2: unicornios

Estampado 3: flores

 

!Que lo sepas!

Con cada compresa que obtengas estarás colaborando con el proyecto RATO BALTIN de educación en salud menstrual en el oeste de Nepal, para que las niñas y mujeres puedan vivir su menstruación de una manera más sana y ecológica. 

Más información sobre el proyecto RATO BALTIN:

http://beartsy.org/es/rato-baltin-project-chhaupadi-proyecto-cubo-rojo/

A quoi va servir le financement ?

Hasta ahora, la linea de compresas Vulvita se han fabricado de esta forma: con amor, con cuidado, en casa, de manera económica y con materiales buenos pero asequibles. Ahora quiero dar un paso más, usar sólo telas certificadas, tanto para el algodón externo, para el PUL y para el tejido absorbente interno.
La semilla está plantada, ¡ahora hay que germinarla! Para eso, lo primero, es saber que esto tiene sentido: para mi, para el medio ambiente, y para vosotras, ¿Me ayudáis?
¡Mil gracias!

À propos du porteur de projet

¡Hola! Como ya sabéis, mi nombre es Beatriz. Soy una mujer menstruante de 31 años, y actualmente vivo en Cambrils, Tarragona. Hace un año y medio me mude aquí, con mi pareja, para comenzar un proyecto de salud integral: La Casita Sanadora (https://www.facebook.com/LaCasitaSanadora/).

Dentro del proyecto de La Casita Sanadora, hay un parte superimportante para mí: la salud menstrual. Además de haber menstruado durante los últimos 18 años de mi vida, hace un tiempo que empecé a investigar y a estudiar más sobre la salud menstrual: sobre nuestra relación con la sangre menstrual, y sobre el hecho biológico, social, psicológico, y espiritual de menstruar. Y así me convertí en Terapeuta Menstrual.

Actualmente ofrezco talleres sobre menstruación consciente a mujeres adultas, un espacio donde amigarnos con nuestro cuerpo, nuestros ciclos y reconocernos todavía más. También llevo a cabo talleres de educación menstrual para niñas, a partir de los 9 años, para que lleguen a su primera menstruación con el máximo conocimiento y amor posibles, y si ya menstrúan, para que vivan la menstruación desde un ángulo diferente al socialmente establecido (la "sangre azul" en las compresas de los anuncios de la televisión no ayuda mucho a normalizar la sangre en nuestras vidas...).

También colaboro y me siento muy comprometida con la ONG beartsy (http://beartsy.org/es/). Esta pequeña ONG lleva más de tres años acudiendo a pueblos remotos del oeste del Nepal para ofrecer educación menstrual. Su objetivo es poner luz sobre algunas creencias muy arraigadas, las cuales llevan a las mujeres y niñas de esas zonas a vivir su menstruación como una maldición (para saber más: http://beartsy.org/es/rato-baltin-project-chhaupadi-proyecto-cubo-rojo/). El pasado septiembre estuve un mes en Nepal, ayudando a Clara (el alma de la ONG, una persona maravillosa) en el seguimiento del proyecto de 2018; fue una experiencia increíblemente enriquecedora (¡y llena de retos!). En abril volveré con ella a Nepal para formar parte del equipo del proyecto del 2019. ¡Qué ganas tengo!

Me gusta pensar que el mundo es un lugar maravilloso, y que poco a poco y todes juntes podemos materializar esa grandeza.